1. Parasitos cerebrales
la "toxoplasmosa gondii" y otros bacterias que podian "alterar" el comportamiento humano. La "toxoplasmosa gondii" (ver en wikipedia)es un protozoo cuya fase sexual solo puede producirse cuando se encuentra en el interior de un gato, pero su fase asexual se desarrolla dentro de animales de cualquier otra especie.
Los científicos de Oxford han determinado que aproximadamente un 50% de la población mundial está infectada por este protozoo, sin embargo nuestro sistema inmunológico hace que apenas tengan efectos dañinos (salvo en el caso de mujeres embarazadas y fetos).
La posibilidad de que esto se ha tomado como punto de partida para nuevas armas biológicas es evidente, simplemente imaginen algún tipo de virus que elimine por completo nuestro instinto de supervivencia.
2. Las neurotoxinas
El mundo de las neurotóxinas es apasionante, son sustancias que alteran el funcionamiento de las conexiones neuronales y la naturaleza ha creado eficientes venenos a partir de este principio.
El pez fugu y la planta Datura stramonium son sustancias utilizadas en Haití para inducir la aparente muerte física y luego despertarlos y esclavizarlos. De hecho, en el antiguo sistema social haitiano, ser convertido en zombi era una pena mayor que la cárcel.
3. Los virus
Es cierto que no se conoce un virus que actué de tal forma, sin embargo si se conocen desórdenes neuronales, en principio no contagiosos, que desembocan en diversos tipos de demencia así como en determinados efectos físicos. Por ejemplo el llamado "mal de las vacas locas" o "síndrome Creutzfeldt-Jakob, tiene un cuadro de síntomas en cierta forma análogo a lo que se podría observar en un zombi: dificultades de movimiento y coordinación, alucinaciones, desarrollo acelerado de delirios y demencia, etc.
4. Neuroregeneración
Está claro que la ciencia puede salvarnos de muchas cosas pero no de la muerte cerebral. O al menos eso creíamos. Pero ya se han llevado a cabo experimentos de reimplante celular a partir de células cerebrales de fetos en sujetos cuyo cerebro había sufrido daños tremendos. El estudio llevado a cabo en Glasgow demostró efectos favorables en el 87% de los sujetos.
También sabemos que es posible mantener a un cuerpo congelado, el mayor problema hasta ahora supone la imposible restauración del cerebro.
La unión de estos desarrollos nos trae la mente la posibilidad de que un sujeto sea rescatado de la muerte. Pero es más, recordemos que lo que de verdad nos hace humanos es la corteza cerebral, el resto simplemente sirve para funciones primarias. Es decir, conocemos la posibilidad de traer a la vida un organismo muerto, se empiezan a descubrir medidas para regenerar el sistema nervioso (quién sabe lo que se podrá hacer dentro de 10 años), por lo que simplemente habrá que tomar a un muerto, reanimarlo, regenerar las zonas adecuadas de su cerebro y ya tenemos lo que hoy solamente es ciencia-ficción: un zombi.
5. Nanotecnología.
Hablamos de pequeños robots de tamaño casi celular capaces de auto replicarse y de llevar a cabo múltiples tareas.
Ya se han conseguido avances como fusionar un chip de silicona con una bacteria y conseguir prolongar la actividad de ésta durante un mes, cuando su periodo normal de vida era de un par de días. Es decir, ha sido el primer ejemplo real de un cyborg.
Las posibilidades de la nanotecnología son inmensas. Ya se está hablando de la posibilidad de crear nanorobots capaces de restablecer las conexiones neuronales que hayamos perdido. De ahí a que puedan tomar el control completo de un organismo hay sólo unos pocos pasos.
Por lo tanto imaginad, unos robots de tamaño microscópico, capaces de auto replicarse y de tomar el control de un organismo, que utilizarán las células vivas como fuente de energía y que antes de que el organismo se agote (muera) deban transferirse a otro organismo. ¿Qué tenemos? Un zombie.
On December 31 2009
29 Views